Bienestar y cuidado animal
Estudio británico analiza riesgos en la importación de perros de rescate
Una investigación cualitativa en PLoS One escuchó a refugios, transportistas, veterinarios, autoridades y adoptantes; expectativas desalineadas y fiscalización fragmentada aparecen como puntos críticos.
· Redação ACE
La importación de perros de rescate creció en el Reino Unido y en Europa continental. Un estudio publicado en septiembre de 2026 organiza las percepciones de 54 personas involucradas en la práctica en siete temas, del transporte a la regulación. Un análisis de 241 organizaciones en Alemania y una serie de casos de Brucella canis en los Países Bajos muestran que los riesgos descritos tienen registro.
La adopción de perros rescatados en otros países se volvió una práctica común en Europa, impulsada por buenas intenciones y por una red de organizaciones, transportistas y hogares temporales. Sin embargo, las implicaciones para el bienestar de los animales han sido poco estudiadas. Un estudio cualitativo publicado el 9 de septiembre de 2026 en PLoS One, por investigadores de universidades británicas, fue a escuchar a quienes viven esa cadena desde dentro.
El equipo realizó 30 entrevistas y cuatro grupos focales, con 54 participantes en total: representantes de organizaciones de rescate en el extranjero y en el Reino Unido, entrenadores, transportistas, médicos veterinarios, agentes de sanidad animal, representantes del gobierno, hogares temporales y adoptantes. A ese material se sumaron 18 hilos de foros públicos en línea, seleccionados de forma intencional. El análisis temático inductivo produjo siete temas.
Siete temas, de la carretera al sofá
Seis temas se refieren a la salud y al comportamiento: perros no aptos para el transporte; bienestar durante el transporte; enfermedad infecciosa; novedad (la exposición a un ambiente completamente desconocido); agencia (la capacidad del perro de ejercer elecciones); y expectativas del cuidador. El séptimo reúne los desafíos de regulación y fiscalización, con subtemas sobre incumplimiento, falta de recursos, comunicación, jurisdicción y ausencia de regulación intersectorial.
El hallazgo que atraviesa los testimonios es la distancia entre expectativa y realidad. Según los autores, las expectativas de los cuidadores con frecuencia no se confirmaban tras la llegada del animal, generando sorpresas de costo para los nuevos tutores; algunos perros fueron considerados mal adecuados al hogar y presentaron comportamientos desafiantes. Los participantes atribuían a las organizaciones de rescate la responsabilidad moral de brindar información precisa y apoyo antes y después de la adopción, pero relataron que eso se hacía de forma inconsistente. La prevención de los problemas choca con la dificultad de regular y monitorear el movimiento de animales entre países. La recomendación es doble: más educación sobre qué esperar de la salud y el comportamiento de un perro importado, y mejor monitoreo de los procesos de las organizaciones y del transporte.
Lo que revelan los sitios web de las organizaciones
En Alemania, adonde se importan más de 100 mil perros al año desde otros países de la Unión Europea, sobre todo de Rumanía, un estudio publicado en 2025 en la revista Animal Welfare hizo un análisis sistemático de contenido de los sitios web de 241 organizaciones que reubican perros del sur y el este de Europa. Muchas no informaban el origen, el método de transporte ni el estado de salud de los animales, lo que, según los autores, a veces dificulta distinguir el rescate del comercio ilegal. Las descripciones de comportamiento aparecían en solo dos tercios de los anuncios, y la información sobre enfermedades transmitidas por vectores y sobre el comportamiento típico de perros importados no se brindaba de forma integral. Pocas organizaciones violaban normas legales, por ejemplo ofreciendo cachorros por debajo de la edad permitida o razas prohibidas, o dejando de usar el sistema de transporte TRACES.
Cuando el riesgo se convierte en caso registrado
El tema de la enfermedad infecciosa tiene un ejemplo documentado. En los Países Bajos, Brucella canis nunca se había aislado hasta noviembre de 2016, cuando se identificó en un perro importado de Rumanía. En los 25 meses siguientes se notificaron 16 casos sospechosos a las autoridades; diez perros eran seropositivos, y la investigación de contactos encontró otros ocho compañeros de camada seropositivos. Todos eran perros de rescate importados de Europa del Este. La serie de casos, publicada en 2021 en Emerging Infectious Diseases, registró la bacteria en orina, sangre y otros materiales, y los autores destacan que la eliminación urinaria debe considerarse al evaluar el riesgo zoonótico. La conclusión es que la importación de perros infectados introdujo la bacteria en un país donde no era endémica.
Para el médico veterinario que recibe un perro importado en la consulta, los tres trabajos apuntan a preguntas concretas: de dónde vino, cómo fue transportado, qué cribado sanitario se hizo, qué documentación existe y qué se le hizo esperar al adoptante. Ninguno de los estudios se opone a la adopción transfronteriza; lo que piden es información verificable en cada etapa, para que la buena intención no se convierta en perjuicio para el animal, para el tutor y para la población canina local.
Fontes
-
1
"They're just shifting a problem": A qualitative study of stakeholder perceptions of the welfare implications of UK rescue dog importation
PLoS One · Wallis LJ, Murphy A, Pinchbeck G, Stavisky J, Buckley L, Westgarth C · 09/09/2026 · DOI 10.1371/journal.pone.0343416
-
2
Animal welfare organisations that rehome dogs from southern and eastern Europe to Germany: A homepage content analysis
Animal Welfare (UFAW / Cambridge University Press) · Graf J, Kuhne F · 01/10/2025 · DOI 10.1017/awf.2025.10044
-
3
Transboundary Spread of Brucella canis through Import of Infected Dogs, the Netherlands, November 2016–December 2018
Emerging Infectious Diseases (CDC) · van Dijk MAM, Engelsma MY, Visser VXN, Keur I, Holtslag ME, Willems N · 01/07/2021 · DOI 10.3201/eid2707.201238
