Bienestar y cuidado animal
Proponen incluir bienestar animal en emergencias de bioterios
Investigadores coreanos compararon normas de cuatro regiones y organizaron los elementos comunes en tres dominios; experiencias anteriores, de huracanes a la pandemia, muestran qué está en juego cuando se interrumpe la rutina de una instalación.
· Redação ACE
Desastres naturales, fallas de infraestructura y brotes pueden interrumpir el funcionamiento de instalaciones de animales de laboratorio. Un artículo publicado en septiembre de 2026 en Laboratory Animal Research propone un marco integrado y una lista operativa por etapas para que el bienestar animal entre en la toma de decisiones durante emergencias. Un artículo de ILAR Journal sobre unidades de contención y el relato de dos instalaciones sudafricanas durante la COVID-19 completan el panorama.
Cuando se corta la energía, se detiene el agua o el personal no puede llegar, un bioterio enfrenta al mismo tiempo dos problemas: la continuidad de la investigación y el destino de los animales a su cuidado. Un artículo publicado el 8 de septiembre de 2026 en Laboratory Animal Research, por investigadores de Corea del Sur, sostiene que la preparación para emergencias debe dejar de verse solo como una exigencia operativa y pasar a entenderse como una extensión del programa de bienestar animal de la institución.
Los autores recuerdan que eventos anteriores, como la Tormenta Tropical Allison, que inundó instalaciones en Houston en 2001, y el Gran Terremoto del Este de Japón, en 2011, demostraron la vulnerabilidad de las poblaciones de animales de laboratorio y la necesidad de incorporar consideraciones de bienestar a la planificación. Para identificar los elementos clave de un programa de preparación, revisaron y compararon marcos regulatorios y documentos de orientación de Estados Unidos, Europa, Canadá y Corea, examinando definiciones de emergencia, componentes centrales, sistemas de supervisión veterinaria y estructuras de decisión.
Tres dominios y una lista por etapas
A pesar de las diferencias de enfoque regulatorio y de contexto institucional, los elementos comunes pudieron organizarse en tres dominios funcionales: continuidad de las operaciones de la instalación, protección del bienestar animal y capacidad de respuesta institucional. Con base en ello, los autores proponen un marco integrado de preparación y una lista operativa por etapas, destinada a facilitar la redacción de procedimientos operativos estándar en los que las prioridades de bienestar estén integradas a las decisiones tomadas durante la emergencia. La conclusión es explícita: al priorizar la seguridad de las personas y la resiliencia institucional, la planificación también debe buscar minimizar el sufrimiento animal y preservar el valor de las investigaciones en curso cuando no puedan mantenerse las condiciones normales.
El caso especial de las unidades de contención
La literatura anterior ya trataba escenarios específicos. Un artículo publicado en 2018 en ILAR Journal describe la planificación de respuesta a desastres en unidades de contención de agentes peligrosos como una tarea intensiva en tiempo y personal, organizada por etapas: formación del equipo de planificación, comprensión de la situación, definición de metas y objetivos, desarrollo del plan, preparación y ensayo o implementación. Riesgos específicos, como el tipo de agente y la especie animal, orientan la definición de metas. El texto explora además las dificultades de la eutanasia de animales tratados con agentes peligrosos y, por último, el manejo de las relaciones con la prensa tras un desastre, con medidas proactivas para mitigar percepciones negativas sobre la investigación.
Cuando el desastre es lento: la pandemia
No toda emergencia es abrupta. Un relato publicado en 2021 en Laboratory Animals observa que existen políticas y directrices para desastres agudos, como terremotos, incendios e inundaciones, pero poca orientación para desastres subagudos como la pandemia de COVID-19, que impuso restricciones severas a la circulación de personas. Las opciones más simples, interrumpir experimentos y reproducción o eutanasiar a todos los animales, traían dilemas: el debate ético sobre la eutanasia al inicio de una pandemia, la pérdida de información en estudios avanzados y la destrucción de cepas genéticamente modificadas difíciles de reponer. Dos instalaciones de investigación en Sudáfrica respondieron manteniendo solo estudios esenciales, conservando pequeñas colonias de las cepas esenciales, ofreciendo transporte privado al personal para evitar el transporte público y rediseñando áreas de trabajo para el distanciamiento. Según los autores, las medidas garantizaron la continuidad del bienestar de los animales durante el confinamiento y pueden adoptarse en pandemias futuras.
Para quien coordina un bioterio o integra un comité de ética en el uso de animales, los tres trabajos convergen en un punto práctico: el plan de emergencia debe existir por escrito, ensayarse y contener criterios de decisión sobre los animales antes de que la decisión sea necesaria. La lista operativa propuesta en 2026 está en el texto completo del artículo, de acceso abierto.
Fontes
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1
Reframing emergency preparedness from facility survival to laboratory animal welfare
Laboratory Animal Research (Korean Association for Laboratory Animal Science / BMC) · Kim SY, Lee JM, Seok SH · 08/09/2026 · DOI 10.1186/s42826-026-00295-5
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2
Disaster Planning for Animals in Hazardous Agent Containment Units
ILAR Journal (Oxford University Press) · Roble G, Pullium J, Hester T, Harvey S · 31/12/2018 · DOI 10.1093/ilar/ily022
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3
COVID-19 disaster management plans for two laboratory animal facilities in South Africa
Laboratory Animals (SAGE) · Chipangura JK, Naidoo V, Coertze N, Mohr B · 19/07/2021 · DOI 10.1177/00236772211032083
