Práctica basada en evidencias
Revisión destaca desafíos en diagnóstico de coccidiosis en camélidos
Un artículo en Veterinary Parasitology reúne lo que se sabe sobre las especies de Eimeria en camélidos sudamericanos y muestra por qué los protocolos aún dependen de la extrapolación desde rumiantes.
· Redação ACE
Una revisión publicada en septiembre de 2026 organiza el conocimiento sobre coccidiosis en camélidos sudamericanos: especies de Eimeria, ciclo, epidemiología, diagnóstico y tratamiento. Las conclusiones son incómodas: período de prepatencia largo, eliminación intermitente de ooquistes, pocos métodos moleculares validados y ningún anticoccidiano aprobado. Dos estudios de campo, en Perú y Corea, ilustran la variación de la carga parasitaria según el sistema de cría.
Las alpacas y llamas ganaron espacio fuera de los Andes, en criaderos de lana, turismo y compañía, y trajeron consigo un problema conocido por los criadores tradicionales: la coccidiosis. Los protozoos del género Eimeria están entre los patógenos entéricos más importantes de las crías, y el conocimiento acumulado sobre ellos sigue siendo menor de lo que sugeriría el volumen de animales criados. Una revisión publicada el 5 de septiembre de 2026 en Veterinary Parasitology, por investigadoras de la República Checa, reúne ese conocimiento y nombra las lagunas.
El texto cubre morfología, ciclo de vida, epidemiología, patogenicidad, diagnóstico, tratamiento y prevención de las especies de Eimeria que infectan a los camélidos sudamericanos. Presta especial atención a Eimeria macusaniensis, el coccidio de ooquiste grande cuyas características biológicas lo distinguen de las demás especies, y a dos obstáculos prácticos: el período de prepatencia prolongado y la eliminación intermitente de ooquistes, que dificultan confirmar la infección mediante el examen de heces en el momento en que el animal enferma.
Lo que falta: diagnóstico y tratamiento validados
Según el resumen de la revisión, hay pocos métodos moleculares validados para el diagnóstico en camélidos, y no existen anticoccidianos aprobados específicamente para estas especies. En la práctica, los protocolos de tratamiento suelen extrapolarse de rumiantes domésticos, lo que la revisión registra como limitación y no como recomendación. Las autoras piden caracterización molecular de las especies, herramientas de diagnóstico temprano y enfoques terapéuticos basados en evidencia producida en los propios camélidos.
Dos retratos de campo
La dimensión del problema en el ambiente de origen aparece en un estudio de 2021 en Parasitology International, realizado en la comunidad de Quenamari, a 4.500 metros de altitud en Cusco, Perú. Entre 78 crías de alpaca clínicamente asintomáticas, el 87,18% eliminaba ooquistes de Eimeria. E. lamae se encontró en el 85,90% de las muestras, E. punoensis en el 62,82%, E. alpacae en el 53,85%, E. macusaniensis en el 41,03% y E. ivitaensis en el 5,13%. La carga media fue de 43.920 ooquistes por gramo de heces, con E. lamae responsable de los recuentos más altos. Los autores atribuyen los hallazgos a la contaminación ambiental por ooquistes de varias especies y advierten que aún hay que saber si esa carga produce impactos subclínicos.
El contraste proviene de un estudio longitudinal preliminar publicado en 2025 en Parasites, Hosts and Diseases, sobre un rebaño de 61 alpacas en una propiedad turística de la isla de Jeju, en Corea. En 406 muestras recogidas mensualmente entre junio de 2022 y junio de 2023, la prevalencia general de parásitos gastrointestinales fue del 11,3%, con estrongílidos y Trichuris como los más frecuentes y E. lamae y E. macusaniensis entre los seis taxones identificados. Los autores explican la prevalencia menor que la reportada en Japón, Polonia y Australia por el acceso restringido a pastos en el manejo orientado al turismo, sin descartar el riesgo de reinfección por contaminación ambiental.
Por qué importa para quien atiende camélidos
Los tres trabajos apuntan en la misma dirección: la carga de Eimeria en alpacas depende fuertemente del sistema de cría y del acceso a pasto, la infección puede ser alta incluso sin signos clínicos, y el diagnóstico de laboratorio tiene límites conocidos de sensibilidad en el tiempo. Nada de esto sustituye la evaluación de un médico veterinario con experiencia en camélidos; al contrario, refuerza su necesidad, porque las decisiones de tratamiento aún se apoyan en la extrapolación desde otras especies. Esta síntesis describe el estado de la evidencia y no recomienda conducta clínica; la lectura del texto completo de la revisión y la conversación con el profesional responsable del rebaño son el camino para cualquier aplicación.
Fontes
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1
Coccidiosis in South American camelids: A review of Eimeria species, diagnostic limitations and research gaps
Veterinary Parasitology · Kyriánová IA, Knížková I, Pancová K, Lukešová D · 05/09/2026 · DOI 10.1016/j.vetpar.2026.110917
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2
Coccidiosis in clinically asymptomatic alpaca (Vicugna pacos) crias from the Peruvian Andes
Parasitology International · Gomez-Puerta LA, Carrasco J, Robles K, Vargas-Calla A, Cribillero NG, Arroyo G · 01/12/2021 · DOI 10.1016/j.parint.2021.102438
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3
Prevalence of gastrointestinal parasites in alpacas: A preliminary 1-year longitudinal study on a farm in Jeju, Korea
Parasites, Hosts and Diseases · Ryu SH, Forbes E, Lee HW, Opara E, Choe S · 01/11/2025 · DOI 10.3347/PHD.25042
