Bioseguridad y Una Salud
Alimentación cruda aumenta riesgo de bacterias resistentes en perros
Estudios destacan riesgos de patógenos y resistencia antimicrobiana en dietas crudas.
· Redação ACE
Investigaciones recientes indican que alimentar perros con dietas crudas puede aumentar el riesgo de transmisión de bacterias resistentes a antimicrobianos, como Salmonella y Listeria. Veterinarios y tutores discrepan sobre la percepción de estos riesgos, pero la evidencia sugiere la necesidad de vigilancia e higiene.
Evidencias científicas recientes muestran que la alimentación cruda de perros está asociada con un aumento del riesgo de transmisión de bacterias resistentes a antimicrobianos, como Salmonella y Listeria. Este escenario exige mayor atención de veterinarios y tutores en cuanto a la seguridad alimentaria y la bioseguridad en el hogar. El crecimiento de las dietas crudas para perros, especialmente en el Reino Unido y Europa, ha encendido la alerta sobre posibles impactos en la salud animal, humana y ambiental.
Crecimiento de las dietas crudas y preocupaciones de salud
La alimentación cruda, basada en carne no cocida y subproductos de mataderos, ha ganado espacio entre tutores que buscan alternativas consideradas más naturales para sus perros. Sin embargo, este movimiento genera preocupaciones sobre la presencia de patógenos zoonóticos y el riesgo de diseminación de bacterias resistentes a antibióticos. Según Furtado y colegas, tanto veterinarios como tutores reconocen el potencial riesgo microbiológico de estas dietas, pero tienden a considerarlo menos importante que otros factores, como la nutrición.
Evidencias del riesgo de resistencia antimicrobiana
Un monitoreo realizado en el Reino Unido entre 2013 y 2022 identificó un aumento en la presencia y diversidad de Salmonella en alimentos crudos para perros. El número de aislados de Salmonella en alimentos crudos pasó de 4 en 2013 a 606 en 2022, abarcando 39 serovares diferentes. Entre 2021 y 2022, hubo una superposición significativa entre los serovares más comunes en alimentos crudos y en muestras clínicas de perros, incluyendo S. Typhimurium, S. Typhimurium monofásica y S. Infantis, todos de relevancia para la salud pública. En cuanto a la resistencia, el 9,9% de los aislados de S. Infantis provenientes de alimentos crudos presentaron resistencia a ciprofloxacina, y se detectó un caso de S. Kentucky resistente a cefotaxima, ceftazidima y ciprofloxacina en un perro, según Snow y colegas.
Otro estudio reportó un brote de salmonelosis en un criadero de Rottweilers en Bulgaria, asociado al consumo de carne cruda de origen no autorizado. Todos los perros afectados presentaron signos clínicos de infección y excreción fecal de Salmonella Agona, que mostró resistencia a cefalexina, aminoglucósidos, lincosamidas, macrólidos y ácido fusídico. Tras la suspensión de la dieta cruda y la adopción de medidas de bioseguridad, el brote fue controlado, destacando la importancia del control de origen e higiene en la alimentación cruda, según Boneva-Marutsova y colegas.
La preocupación no se limita a Salmonella. Un análisis genómico identificó una cepa multirresistente de Listeria monocytogenes (BF11) aislada de alimento crudo para mascotas. Esta cepa, además de portar múltiples genes de resistencia, presenta alta virulencia y potencial para invadir células humanas, lo que representa una amenaza para la salud pública y puede escapar de los sistemas tradicionales de vigilancia, según Mataragka y colaboradores.
Riesgos parasitológicos e impacto ambiental
Además de las bacterias, la inclusión de subproductos de mataderos en dietas crudas puede facilitar la transmisión de parásitos zoonóticos. En un estudio realizado en mataderos de Cerdeña, el 67,7% de las ovejas presentaban Echinococcus granulosus, con otros parásitos como Cysticercus tenuicollis (2,4%) y Dicrocoelium dendriticum (14,7%) también identificados. En bovinos, la carga parasitaria fue menor, pero aún relevante. Ahmed y colegas enfatizan que la alta prevalencia de estos parásitos refuerza la necesidad de controles sanitarios rigurosos y medidas de descontaminación antes del uso de estos subproductos en dietas crudas, especialmente en regiones endémicas.
Percepciones y comunicación entre veterinarios y tutores
A pesar de la evidencia, existen divergencias en la percepción de los riesgos. Furtado y colegas observaron que los veterinarios tienden a valorar más los peligros relacionados con la resistencia antimicrobiana que los tutores, quienes confían en la inmunidad de los perros y en los procesos de preparación de las dietas. Los profesionales destacan que la introducción de bacterias resistentes puede ocurrir en varias etapas de la cadena productiva, mientras que los tutores minimizan estos riesgos. Esta diferencia de percepción dificulta la comunicación y la adopción de prácticas seguras.
Límites de los estudios y desafíos para la práctica
Los estudios revisados presentan limitaciones, como la dificultad de establecer rutas directas de transmisión entre alimento crudo e infección en perros o humanos. La mayoría de los datos se basa en vigilancia pasiva y reportes de brotes, lo que puede subestimar la prevalencia real de los patógenos. Además, la resistencia a antibióticos de amplio espectro aún se considera rara en estos contextos, aunque la aparición de cepas multirresistentes es motivo de preocupación continua.
Implicaciones para tutores y profesionales
En la práctica, los hallazgos refuerzan la necesidad de orientación veterinaria activa sobre los riesgos de la alimentación cruda, con énfasis en bioseguridad, trazabilidad del origen de los alimentos, higiene en la preparación y monitoreo de la salud animal y humana. El aumento de la vigilancia sanitaria y la adopción de medidas de descontaminación son recomendados, sobre todo en lugares con alta prevalencia de parásitos o antecedentes de brotes bacterianos. La comunicación clara entre veterinarios y tutores es fundamental para equilibrar los beneficios nutricionales y los riesgos sanitarios de esta práctica alimentaria.
En resumen, aunque la alimentación cruda de perros sigue en aumento, las evidencias científicas señalan riesgos concretos de transmisión de patógenos y resistencia antimicrobiana, exigiendo un enfoque integrado de salud única y mayor rigor en las prácticas de bioseguridad y educación de los tutores.
Fontes
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1
Exploring veterinarian and pet owner perspectives on the risk of antimicrobial resistance when feeding raw meat diets to dogs
Veterinary record open · Furtado T, Williams N, Gascoyne C, Pinchbeck G, Morgan G. · 01/01/2026 · DOI 10.1002/vro2.70040
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2
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3
Salmonellosis Outbreak in a Rottweiler Kennel Associated with Raw Meat-Based Diets
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4
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5
Parasitic risks and One Health implications of valorising slaughterhouse animal by-products in raw meat-based diets for pets
One health (Amsterdam, Netherlands) · Ahmed F, Cavallo L, Marongiu M, Marras A, Arshad MF, Nonnis F, Tamponi C, Varcasia A, Scala A. · 01/01/2025 · DOI 10.1016/j.onehlt.2025.101277
